TRAGEDIA Y ABANDONO: ZULMA LOBATO FUE ENCONTRADA EN LA CALLE, DESORIENTADA Y CON BOLSAS DE CONSORCIO COMO ÚNICO EQUIPAJE
Uno de los íconos más queridos de la cultura popular argentina apareció tirada en la vereda de un hospital de Paraná, sin saber cómo había llegado hasta ahí. A sus 67 años, Zulma Lobato lo perdió todo: la casa, las pertenencias y, por momentos, hasta la noción del tiempo y el espacio.
La noche del miércoles sacudió a la ciudad de Paraná con una imagen que parte el alma. Personal del área de Desarrollo Humano del Municipio encontró a Zulma Lobato en la vereda del hospital San Martín, confundida, con apenas unas bolsas de consorcio cargadas de ropa y medicamentos. La mediática que supo conquistar corazones desde la pantalla chica estaba durmiendo a la intemperie, acompañada por otras personas que también viven en situación de calle cerca de la Terminal. El secretario de Desarrollo Humano, Enrique Ríos, confirmó que fue derivada de urgencia a un dispositivo municipal donde comparte alojamiento con otras doce personas y tres niños.
El panorama que encontraron los equipos municipales fue devastador. Zulma no pudo explicar con claridad cómo ni por qué había llegado hasta Entre Ríos. Mostraba signos de desorientación tanto en tiempo como en espacio, y confesó que llevaba cuatro días sin bañarse. Fue ella misma quien contó que había logrado entrar al hospital para ducharse y lavar algo de ropa, una imagen que contrasta de manera brutal con los flashes y los aplausos que supo recibir frente a las cámaras.
La caída de Zulma no fue de un día para el otro. Hace aproximadamente un mes, la artista había lanzado un desesperado pedido de auxilio desde las redes sociales, relatando que había sido desalojada de su vivienda en la Ciudad de Buenos Aires. En un video publicado en la cuenta de Jazmín Salinas, conocida como La Cuerpo, Lobato lloró frente a la cámara y dijo sin rodeos: “Me desalojaron, estoy en la calle y perdí todo”. Pedía donaciones a través de un alias bancario para poder alquilar una pieza y recuperar sus pertenencias. En ese momento parecía haber una red de contención. Hoy, esa red se rompió.
Detrás de su imagen extravagante y luminosa, Zulma Nélida Dekleva acumula años de golpes duros. Un violento asalto en plena vía pública le dejó secuelas gravísimas en la visión, deteriorando su autonomía de manera irreversible. Sin casa, sin familia que la contenga y con la salud comprometida, el caso de Zulma Lobato es el espejo más crudo de lo que le puede pasar a cualquiera cuando el sistema falla. Las autoridades de Paraná ya trabajan contrarreloj para encontrar a algún familiar o amigo que pueda hacerse cargo. La pregunta que todos se hacen es una sola: ¿dónde estaba todo el mundo mientras esto pasaba?









