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Moria Casán y Susana Giménez: 50 años de amor y odio

MORIA VS. SUSANA: LA HISTORIA EXPLOSIVA DE DOS DIVAS QUE NUNCA PUDIERON SER AMIGAS (NI ENEMIGAS)

Bajada: Más de cinco décadas de escenarios compartidos, frases envenenadas y encuentros televisivos que encendieron la pantalla chica argentina. La serie de Moria Casán revivió una historia que muchos creían enterrada y que sigue generando pasión, bronca y fascinación a partes iguales.

Durante más de cincuenta años, Moria Casán y Susana Giménez protagonizaron uno de los vínculos más explosivos e inclasificables del espectáculo argentino. No fueron amigas, no fueron enemigas, pero tampoco fueron indiferentes. Todo comenzó en los escenarios del teatro de revista, donde las dos compartían cartel con los grandes capocómicos de la época, Alberto Olmedo y Jorge Porcel, en espectáculos que llenaban noche tras noche y que las unían durante meses en un universo de camarines, ensayos y giras interminables. Juntas protagonizaron películas como A los cirujanos se les va la mano y Las mujeres son cosa de guapos, títulos que hoy son piezas de culto del cine popular argentino.

La serie biográfica de La One, recientemente estrenada, volvió a poner sobre la mesa una escena que pocos recordaban: detrás de escena en el teatro Metropolitan, Moria le ofreció a Susana plantarse frente a Porcel cuando este se pasaba de la raya con sus compañeras. “Dejame bailar a mí, vas a ver cómo recula. Voy a ubicarlo, Su”, le dijo la Casán, mostrando una faceta de complicidad que el tiempo se encargó de enterrar bajo capas de frases punzantes y declaraciones cruzadas. La propia Susana admitió años después que ser vedette fue lo único de su carrera que no disfrutó, y fue demoledora con Porcel: “Era más desagradable. Olmedo era un caballero. El Gordo Porcel siempre se pasaba un poco”.

Con el correr de los años, los caminos se bifurcaron y la dinámica cambió para siempre. Moria empezó a usar su famosa lengua karateka para reclamar públicamente que ella visitaba el programa de la Su pero que esa deferencia nunca era recíproca. El mecanismo se repitió durante décadas: Moria disparaba, los medios amplificaban la polémica, Susana bajaba el tono y, cuando todo parecía terminado, volvían a encontrarse frente a las cámaras. Esos reencuentros en el programa de Giménez fueron televisión pura: las dos sentadas frente a frente eran capaces de generar un clima que ninguna otra dupla en la historia del espectáculo argentino pudo replicar.

El momento más recordado llegó cuando Susana le preguntó a Moria sobre una declaración polémica vinculada a la prostitución y la Casán respondió con una de sus frases más celebradas: “Vos, Susana Giménez, mujer estupenda de Barrio Parque, casada con varios garcas. No me vas a decir que nunca un señor te ofreció un regalo y que vos no lo aceptaste”. La Su se rió, intentó frenar la situación y terminó reconociendo entre carcajadas que sí le habían ofrecido, pero que no había aceptado. Entonces Moria remató con una frase que quedó grabada en la historia de la televisión argentina: “Bajábamos la escalera juntas, yo soy la homeless del espectáculo”. El estudio explotó. Eso no se escribe, no se produce y no se guiona. Eso pasa cuando dos monstruas del espectáculo se juntan y dejan de actuar.

En enero de 2020, sin embargo, el clima entre ellas se enrareció de verdad cuando Susana lanzó desde Punta del Este sus polémicas declaraciones sobre la pobreza, sugiriendo que la gente del norte debería plantar y criar gallinas. Moria no se calló y la lapidó con una frase que quedó en la historia: Giménez vivía en “otro planeta solar”. Sin embargo, incluso después de eso, el tiempo hizo lo suyo. La One reconoció hace poco: “Nuestra relación quedó anclada en los 80’s, porque ni nos hablamos ni nos saludamos para nuestros cumpleaños. Reconozco que he dicho cosas ofensivas, pero siempre fueron en joda”. Y como si eso fuera poco, prometió llamarla. Porque Moria y Susana, la morocha y la rubia, llevan cinco décadas demostrando que no necesitan ser amigas para ser, juntas, una de las duplas más fascinantes que parió el espectáculo argentino.

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