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Sol Abraham gana Gran Hermano: la revancha de 15 años

LA TUCUMANA QUE ESPERÓ 15 AÑOS Y APLASTÓ A TODOS: SOL ABRAHAM ES LA NUEVA CAMPEONA DE GRAN HERMANO GENERACIÓN DORADA

Una mujer que llegó siendo casi una desconocida para las nuevas generaciones se fue con $70 millones, una casa y la gloria absoluta. La revancha más épica de la televisión argentina explotó en la noche del martes y dejó al país sin palabras.

Nadie lo vio venir con tanta fuerza. Sol Abraham, la tucumana que en 2011 entró a la casa de Gran Hermano como Solange Gómez y se fue con las manos vacías, volvió 15 años después convertida en otra persona, con otro nombre, otra estética y una estrategia de ajedrez que dejó sin oxígeno a los 42 participantes que se cruzaron en su camino. El martes a la noche, con más de 30 millones de votos en juego, Santiago del Moro pronunció su nombre y el país estalló.

Con el 51,8% de los votos frente al 48,2% de la humorista Yipio, Sol se coronó campeona de Gran Hermano: Generación Dorada luego de 174 días de encierro brutal, intrigas, alianzas y tensión permanente. Cuando escuchó el resultado, rota en llanto y temblando de emoción, gritó lo que todos ya sentían: “¡Jaque mate!”. No fue una frase al azar. Fue la síntesis perfecta de una jugada que preparó durante más de una década.

La historia de Sol es una de esas que el mundo del espectáculo argentino no olvida fácilmente. En 2011 fue la mujer que más tiempo aguantó dentro de la casa durante aquella edición, 126 días de convivencia que la dejaron a pasos de la final. Pero el trofeo se lo llevó Cristian U, y ella tuvo que conformarse con la fama pasajera que regala el reality. Esta vez, con 37 años, cabello rubio y una vida que incluyó trabajo en televisión, emprendimientos, maternidad y hasta una separación dolorosa, volvió con las cuentas bien claras.

El drama personal que cargó Sol en estos años no fue menor. Su matrimonio con el productor Marcelo Da Corte terminó en 2023, y el golpe fue doble: su ex formalizó una relación con quien había sido el entrenador personal de ella. Lejos de derrumbarse, Sol eligió la pantalla más grande del país para resurgir. Y lo logró con una contundencia que dejó helados a propios y extraños. Al apagar la luz de la casa por última vez, no solo cerró 174 días de encierro, sino 15 años de una cuenta que por fin quedó saldada.

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