GRANATA CALIENTE: QUIERE REENCONTRARSE CON ROBBIE WILLIAMS Y TIENE UN PEDIDO BOMBA PARA EL BRITÁNICO
La diputada rosarina hizo estallar la farándula argentina al recordar con lujo de detalles su tórrido romance con la megaestrella del pop. Ahora quiere volver a verlo, pero esta vez con otra intención que nadie esperaba.
El Movistar Arena fue el escenario que desató todo. Robbie Williams, en su primer show en Buenos Aires después de 20 años, lanzó una broma sobre un supuesto encuentro íntimo con alguien del público y, automáticamente, todos en Argentina pensaron en lo mismo: Amalia Granata. La diputada santafesina no tardó en aparecer y, desde el piso de La Mañana con Moria, se despachó con una confesión tras otra que dejó a todos con la boca abierta.
La historia arrancó en 2004, cuando una jovencísima Granata de apenas 23 años terminó pasando la noche con el cantante en Buenos Aires. Lo que siguió fue una película digna de Hollywood: ella viajó a Los Ángeles por el casamiento de una amiga, unos periodistas le dijeron que conocían la dirección del músico y, sin pensarlo dos veces, se plantó en su mansión hollywoodense ubicada en las montañas. Williams estaba hinchado por una extracción de muelas, pero igual la recibió y le hizo un recorrido completo por la propiedad.
Los detalles que Granata soltó frente a Moria Casán encendieron el estudio. “Fue hasta como romántico, porque dormimos juntos como si fuésemos novios. Arrancó en el sillón porque estábamos viendo tele. Él me abrazó, cucharita, todo muy romántico”, reveló sin filtro. Y para que no quedaran dudas, aclaró que el encuentro “fue romántico y fogoso, pero no salvaje ni guarango”. A la mañana siguiente, ella se despidió con un escueto “I go” y se volvió a Rosario porque, según sus propias palabras, tenía una vida que atender.
Pero el giro más inesperado llegó al final de la charla. La diputada, que preside la fundación Somos Vida dedicada al TDA y la dislexia, confesó que hoy le gustaría reencontrarse con Williams desde un lugar completamente distinto: quiere que el británico sea el padrino de su fundación. “Me encantaría que sea el padrino de mi fundación”, lanzó Granata, que perdió el contacto con el músico hace casi 20 años y admitió que no sabe cómo hacerle llegar el mensaje. Su marido, con una tranquilidad que desarma, le propuso la solución más argentina posible: “Invitalo a comer un asado a casa”.









