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Josefina Lynch desmiente affaire con Emanuel Ortega

JOSEFINA LYNCH REVIENTA TODO Y SALE A DEFENDERSE: “CON EMANUEL ORTEGA NO PASÓ ABSOLUTAMENTE NADA”

La cantante quedó en el ojo de la tormenta tras ser señalada como la tercera en discordia en la escandalosa separación de Ortega y Julieta Prandi. Ahora salió con los tapones de punta a desmentir cada rumor que circuló como reguero de pólvora en las redes.

El affaire que nunca existió pero que igual explotó en la cara de todos. Josefina Lynch tuvo que salir a dar la cara esta semana después de que el mundo del espectáculo la convirtiera en la villana de una historia en la que, según ella misma afirma, no tuvo ni arte ni parte. La joven cantante fue apodada “Tatiana” y “Josechina” por miles de usuarios que la ubicaron como la manzana de la discordia entre Emanuel Ortega y Julieta Prandi, separados apenas 27 días después de casarse. Un escándalo de proporciones bíblicas que sacudió a todo el ambiente artístico argentino.

La historia arranca cuando Lynch le escribe a Ana Paula Dutil, ex del propio Ortega, para pedirle que la conecte con el músico. ¿El objetivo? Grabar un cover de “Bang Bang”, el clásico de Nancy Sinatra. Fue la propia Dutil quien tendió ese puente, y fue así como Josefina terminó pisando el estudio del cantante un viernes, un sábado y un domingo. Tres días. Tres jornadas que, según los fanáticos de las redes sociales, eran más que suficientes para armar un culebrón de proporciones.

Pero la cantante lo deja bien clarito: “Quiero dejar muy en claro que fue absolutamente profesional”. Según relató, el estudio no lo alquiló sino que Ortega se lo prestó como gesto de generosidad, y hasta había otros músicos presentes, entre ellos Kevin Johansen. La situación se descontroló cuando Lynch subió fotos y videos del lugar a sus redes y los usuarios, con lupa en mano, empezaron a analizar cada sillón, cada rincón, cada detalle. “Después explotó todo y empezaron con lo del sillón”, admitió ella misma, con una mezcla de resignación y asombro.

Lo que termina de cerrar el círculo es la cronología maldita: Lynch estuvo en el estudio el viernes, el sábado y el domingo, y el lunes la separación de Ortega y Prandi se convirtió en la noticia del año. “Fue un mal timing”, reconoció la artista, que antes de publicar su descargo llamó al propio Emanuel para pedirle el visto bueno. Sobre los apodos que le colgaron en redes, Josefina los tomó con humor: “Me da risa, pero aclaro que no tiene nada que ver”. Con Julieta Prandi, en tanto, nunca hubo contacto. “No hablé con ella y ni se me ocurrió”, cerró, con una frase que seguramente va a seguir dando que hablar.

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