LA GUERRA SIN CUARTEL ENTRE EDITH HERMIDA Y ELIANA GUERCIO EXPLOTA DE NUEVO: “YO NO CONFIABA EN ELLA”
Los pies sobre la mesa fueron solo la mecha. Lo que vino después fue una bomba de desconfianza, traición y secretos filtrados que dinamitó para siempre la relación entre dos de las figuras más picantes del ambiente radial porteño.
El escándalo que parecía haberse enfriado volvió a arder con furia en la pantalla de Cortá por Lozano. Marixa Balli le puso el micrófono en la cara a Edith Hermida en plena calle y la conductora de Bendita no tuvo más remedio que blanquear lo que todos querían escuchar: sí, apoyó los pies sobre la mesa durante una emisión en vivo de El Club del Moro, el ciclo de Santiago del Moro en FM 100. “Soy bruta”, admitió entre risas, intentando quitarle dramatismo a un episodio que, según Eliana Guercio, fue mucho más grave de lo que Hermida quiere hacer creer.
Porque mientras Edith jura que fue una sola vez y que le dolían las piernas, la esposa de Sergio Romero salió a desmentirla sin anestesia desde el estudio. “Que lo hizo una sola vez, no”, disparó Guercio, asegurando que la situación se repitió en más de una oportunidad y que fue prácticamente el detonante de su salida del programa. Los pies de Hermida, al parecer, quedaron peligrosamente cerca de su cara. Una imagen que Balli y la propia Edith intentaron recrear con humor, pero que para Guercio no tiene nada de gracioso.
Pero la bronca de Eliana va mucho más allá de una cuestión de modales o higiene en el estudio. Lo que realmente la sacó fue la desconfianza. “Yo no confiaba en ella”, confesó sin rodeos cuando le preguntaron si simplemente no había química entre las dos. Guercio reveló que El Club del Moro funcionaba como un círculo íntimo donde los integrantes se contaban su vida en los cortes al aire. Pero desde que llegó Hermida, ella cerró la boca y no volvió a compartir nada personal. El miedo a que sus secretos salieran de ese ámbito era demasiado grande.
Y sus sospechas, según ella, se confirmaron. Cuando Guercio abandonó el programa, Hermida fue directo al ciclo de Beto Casella y contó su versión de los hechos. “Contó la historia distorsionada”, denunció Eliana, quien inmediatamente llamó a Santiago del Moro para avisarle que todo había salido tal como ella temía. Como remate, se fue del grupo de WhatsApp de sus excompañeros sin mirar atrás. Las disculpas de Hermida por el episodio de los pies fueron aceptadas, pero la herida más profunda, la de la traición y la deslealtad, sigue abierta y sangrando en plena televisión argentina.








