ESCANDALO TOTAL: CAYÓ EL DJ DE L-GANTE POR VENDER TUSI EN FIESTAS Y BOLICHES DEL CONURBANO
El círculo íntimo del rey de la cumbia 420 explotó en mil pedazos: su DJ personal fue arrestado acusado de ser parte de una peligrosa banda narco que inundaba de droga rosa las noches del oeste del Gran Buenos Aires. Casi un kilo de tusi, un revólver y una red de delivery que llegaba hasta los countries: la historia que nadie quería contar.
El escándalo sacudió al mundo de la música popular argentina como un rayo en plena noche de verano. Tiziano Garandan Lailhacar, de apenas 21 años, conocido en el ambiente como “Tisi” y señalado como el DJ de L-Gante, fue detenido en el marco de un operativo brutal que incluyó ocho allanamientos simultáneos en la zona oeste del conurbano bonaerense. La Policía Bonaerense no vino a saludar: vino a desarmar una organización criminal de pies a cabeza.
La banda no era un grupito de pibes improvisados. Según los investigadores, la organización tenía estructura, jerarquía y un sistema de delivery de drogas digno de una serie de Netflix. Cocaína y tusi llegaban puntualmente a fiestas privadas, boliches, encuentros exclusivos y hasta countries de la zona. El presunto cerebro de la operación sería Gonzalo Ezequiel Prieto, alias “Duko”, de 23 años, quien coordinaba cada movimiento desde las sombras. Junto a él cayeron Martín Rodrigo Samarra, “Sama”, de 25, y Agostina Díaz, de 22. Cuatro detenidos, todos menores de 26 años, todos con el futuro destruido.
El botín que encontraron los efectivos es para helarse la sangre: 860 gramos de una sustancia rosa similar al tusi distribuidos en 43 bolsas herméticas listas para salir a la calle, un revólver calibre 22 largo, una balanza de precisión, cuatro celulares, tres chips y anotaciones que los investigadores consideran clave para seguir tirando del hilo. La investigación había arrancado el 23 de octubre, cuando el Ministerio Público Fiscal ordenó identificar a los integrantes de la red. Mensajes de WhatsApp, audios, imágenes de cámaras de seguridad y vigilancia encubierta fueron las herramientas que terminaron con la banda.
Para colmo de males, uno de los sospechosos, identificado como Orellana, se escapó por la parte trasera de una vivienda cuando los efectivos irrumpieron. Se convirtió en prófugo y la Fiscalía ya solicitó medidas de geolocalización para dar con su paradero. La causa quedó en manos de la Unidad Funcional de Instrucción N°12, con intervención del Juzgado de Garantías N°2 del Departamento Judicial Moreno-General Rodríguez. Los investigadores buscan probar una infracción a la Ley 23.737 de estupefacientes. El entorno de L-Gante, por ahora, guarda silencio.








