En la previa a los octavos de final del Clausura, un grupo de jugadores de Boca Juniors protagonizó una cena íntima que explotó en redes y desató todo tipo de rumores. Lejos de la Bombonera y de la presión por el título, los futbolistas se juntaron con sus parejas en una velada que dejó más preguntas que respuestas y confirmó quién manda realmente puertas adentro del plantel.
La filtración de la noche llegó de la mano de Leandro Paredes, quien subió a Instagram una foto del grupito selecto: Kevin Zenón, Miguel Merentiel, Lautaro Blanco, Lucas Blondel y Exequiel Zeballos, todos acompañados por Sol Amsler, Victoria Nolla, Camila Galante, Yamila Barrios, Morena Beltrán y Noelia Escañuela.
Un posteo con emoji de plato y corazón, pero un mensaje de fondo mucho más fuerte: este es el círculo íntimo del plantel.
Al mismo tiempo, Blondel redobló la apuesta y compartió una foto con Morena Beltrán, periodista y una de las figuras más comentadas de la noche. La cita, que se dio puertas adentro y lejos de los flashes, dejó a la vista una camaradería que algunos aseguran que no se veía en Boca hace años.
El dueño del vestuario: Paredes y el “nuevo régimen” que cambió todo
Desde que volvió al club, Paredes no solo se puso la camiseta: se puso las reglas bajo el brazo.
Y adentro de Boca lo admiten: hoy es él quien marca la agenda.
Asados obligatorios los miércoles en su casa.
– Él es el anfitrión.
– Él es el asador.
–Él decide quién entra y quién no entra a las concentraciones.
Sí: Paredes prohibió peluqueros, vendedores de ropa, perfumes y “visitas extras” en la previa de los partidos. Y lo hizo sin pedir permiso.
La medida generó ruido, pero también orden. Sumada a la influencia de Cavani, el “nuevo Boca” parece haber encontrado un liderazgo firme… y un vestuario mucho más cerrado que antes.
La cena con las parejas: la postal que revela más de lo que muestra
La presencia de las parejas en la cena fue la frutilla del postre:
una postal familiar, pero también un mensaje a la interna.
En Boca repiten que el apoyo emocional está siendo “clave” en este momento del plantel, pero lo cierto es que una salida grupal así, tan cerca de los octavos, no pasa desapercibida.
Para algunos, fue un gesto de unidad.
Para otros, una muestra de quiénes integran hoy el círculo chico del equipo.
Lo que viene: el examen final
Este domingo, Boca recibe a Talleres en la Bombonera por los octavos del Clausura.
A las 20, con Sebastián Zunino como árbitro, el equipo deberá demostrar si esta nueva armonía puertas adentro se traduce en la cancha.
Por ahora, lo único seguro es que la cena íntima del plantel xeneize sigue dando que hablar… y que la mesa de Paredes es la más poderosa del club.










