Un analista convocado para blindar a **Javier Milei** hizo estallar el escándalo y admitió que la caída es real. El caso **Manuel Adorni** ya no es un bochornoso rumor: es el torpedo que podría mandar a la grieta al gobierno porteño.
En el estudio, la tensión explotó como trueno. El conductor **Esteban Trebucq** fue directo y sin vueltas. Invitó a **Cristian Buttié** para que saliera a defender la gestión del presidente. Lo que ocurrió fue un desmentido público: el joven analista, en vez de blindar, diagnostica la caída.
**Cristian Buttié** lo dijo sin anestesia: la ventana de votantes pragmáticos que sostenía a **Javier Milei** se está resquebrajando. La economía de bolsillo, sostuvo, ya está haciendo que el electorado dude. Y cuando la economía tambalea, dijo, cualquier Adorni aparece como un agravante explosivo.
El nombre de **Manuel Adorni** cayó como bomba: viajes de lujo, compras de inmuebles cuestionadas y un contratista que habla de pagos en efectivo. Ese combo llevó al analista a afirmar que la crisis no solo daña la imagen sino que puede abrirle la puerta a la oposición. En voz alta, en vivo y en LN+, se habló hasta de la posibilidad de un repunte de **Axel Kicillof** ante el naufragio.
La escena fue una foto de la bronca porteña: un invitado que en teoría debía cerrar filas terminó dejando al descubierto la fragilidad del gobierno. Para vecinos de CABA y del Gran Buenos Aires esto no es pura teleserie: es la confirmación de que la política está en llamas. El escándalo ya está en la calle y nadie lo tapa con un discurso.










