El sanguinario líder del Cártel de Jalisco terminó acribillado por el Ejército. Mientras el cadáver está bajo llave, los narcos desatan una guerra salvaje en las calles.
¡Final de película para el hombre más buscado! Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, el monstruo detrás del Cártel de Jalisco Nueva Generación, mordió el polvo tras un tiroteo feroz contra los militares. La noticia cayó como una bomba atómica en el continente: el capo que desafió a todo un país terminó sus días bajo una lluvia de plomo y ahora su cuerpo es el trofeo más custodiado del mundo.
En la Ciudad de México el clima es de guerra total. Blindados, comandos de élite y francotiradores protegen la morgue como si fuera una fortaleza medieval. Tienen pánico de que un comando suicida del cártel intente rescatar el cadáver de su líder entre las sombras. Es un “Código Rojo” que tiene a todo el Gobierno mexicano temblando y rezando para que la capital no vuele por los aires.
Mientras tanto, en Jalisco, los secuaces del narco convirtieron las calles en un matadero. Hay olor a goma quemada, ráfagas de ametralladora que no cesan y un descontrol absoluto. Sin el jefe al mando, la hiena se pelea con la hiena: se espera una carnicería interna por el poder que va a dejar un reguero de muertos como nunca antes se vio.
¡Ojo con viajar! La Cancillería Argentina lanzó un grito de alerta desesperado para que ningún compatriota pise la zona de conflicto. El peligro es extremo y la situación es “volátil”: te podés comer un balazo en cualquier esquina. México arde y el mundo mira con horror cómo se desintegra el imperio del mal.









