La gestión de Jorge Brito ha tomado una decisión de alto impacto político y financiero: cerrar la etapa post-Gallardo con un golpe de billetera y un nombre de peso. Eduardo “Chacho” Coudet es el elegido para sentarse en el banco del Monumental, pero su llegada no es gratuita ni administrativa; es una negociación de Estado que involucra divisas, contratos europeos y una ingeniería de gabinete técnico que busca estabilizar el clima interno del club.
La diplomacia del dólar: El acuerdo con el Alavés
En un contexto donde cada divisa cuenta, la dirigencia de Núñez aceptó pagar 1.000.000 de dólares al Deportivo Alavés de España. No se trata de un capricho, sino de un “rescate” contractual. Originalmente, la cláusula de salida del técnico argentino rondaba los 2 millones, pero la muñeca negociadora de la mesa chica de River logró reducir la cifra a la mitad, aprovechando la cercanía del fin del vínculo en junio. Esta erogación subraya la urgencia de la gestión por evitar un interinato prolongado y mostrar gobernabilidad tras la salida de un tótem como Marcelo Gallardo.
Gabinete de coalición: Entre la herencia y la renovación
Coudet no llega solo, pero tampoco impone una tabula rasa. La conformación de su cuerpo técnico revela una estrategia de equilibrio:
- Renovación: La incorporación de Damián Musto y el esperado regreso de “Lucho” González desde Portugal aportan mística y nombres con peso propio.
- Continuidad de Estado: La decisión de mantener a Marcelo Barovero y “Tato” Montes como entrenadores de arqueros —herencia directa del esquema de Gallardo— funciona como un puente de legitimidad con el plantel y el socio.
Este “mix” técnico busca reducir el tiempo de adaptación en un club que, políticamente, no otorga períodos de gracia.
Los cupos de la emergencia: ¿Refuerzos en camino?
A pesar de tener el mercado formalmente cerrado, la gestión Coudet ya detectó las grietas en el armado del plantel. Valiéndose de las vacantes generadas por la salida de Matías Galarza y la grave lesión de Juan Portillo, el “Chacho” ya puso condiciones: un volante creativo y, fundamentalmente, un centrodelantero. La capacidad de la dirigencia para cumplir estas demandas en tiempo récord será el primer termómetro del poder real que tendrá el nuevo entrenador en la toma de decisiones estratégicas. El miércoles, con la firma del contrato hasta diciembre de 2027, comenzará formalmente una gestión que nace bajo la presión de resultados inmediatos y una inversión inicial que no admite errores de cálculo.









