El Presidente argentino sigue los pasos del magnate norteamericano y no asistirá a la cumbre mundial más poderosa. En su lugar mandará a su canciller, Pablo Quirno, mientras crecen las versiones de un pacto político con Donald Trump.
En una jugada que sacudió los pasillos del poder internacional, Javier Milei decidió no participar de la cumbre del G20 que se realizará a fin de mes en Sudáfrica. El mandatario argentino, fiel a su estilo disruptivo, prefirió alinearse con su ídolo político, Donald Trump, quien también anunció que boicoteará el encuentro mundial en señal de protesta por los supuestos ataques a la población blanca.
“El G20 en Sudáfrica es una vergüenza total”, lanzó Trump desde su red Truth Social, en una declaración explosiva que ya generó indignación global.
Mientras tanto, Milei guarda silencio pero marca el paso, enviando a su canciller Pablo Quirno y al representante argentino ante el grupo. Según fuentes oficiales, el libertario habría decidido evitar una agenda “incómoda”, centrada en el cambio climático, la desigualdad y la pobreza: temas que no figuran entre las prioridades del gobierno.
“El acuerdo comercial con EE.UU. está prácticamente cerrado”, confirmó el embajador argentino Alec Oxenford, en una declaración que muchos interpretaron como la verdadera razón detrás de la movida. Todo indica que Buenos Aires apuesta sus fichas al eje Milei-Trump, mientras las relaciones con otras potencias quedan en pausa.
Desde Washington, el canciller Quirno intentó bajar el tono: “No hay fecha, no nos gusta anticipar antes de que esté la tinta seca”. Pero en los círculos diplomáticos nadie duda de que el acercamiento a Estados Unidos es total y que la foto con Trump vale más que cualquier cumbre.
En contraste, la presidencia sudafricana del G20 planea debatir sobre el cambio climático, la pobreza y la desigualdad, una agenda que Milei considera “anacrónica y colectivista”.
Con esta decisión, Argentina vuelve a romper moldes: se distancia del consenso internacional y se acerca al nacionalismo duro que impulsa el exmandatario norteamericano.










