Después del categórico triunfo de La Libertad Avanza en las elecciones legislativas, Javier Milei comenzó a diseñar un nuevo Gabinete con bajas clave y un objetivo: calmar la interna y equilibrar poder entre los distintos bandos de su entorno.
El clima de euforia se sintió en el Hotel Libertador, donde el Presidente siguió los resultados junto a su hermana Karina y su asesor Santiago Caputo, los dos nombres más fuertes —y enfrentados— del círculo íntimo libertario. “Agradezco a los dos colosos de este triunfo”, dijo Milei en un intento por bajar la tensión.
Sin embargo, puertas adentro se prepara un reacomodamiento profundo. Habrá cambios obligados: Bullrich y Petri dejan Seguridad y Defensa para asumir sus bancas, Adorni pasa a la Legislatura porteña y Cúneo Libarona ya presentó su renuncia en Justicia. Todo apunta a un relanzamiento político que podría redefinir alianzas y reabrir el juego al PRO de Mauricio Macri.
Mientras tanto, Milei busca mostrar unidad y gobernabilidad de cara a la segunda mitad de su mandato. Pero entre el “triángulo de hierro” —Karina, Caputo y Francos— las tensiones siguen vivas.
En el oficialismo lo admiten sin vueltas: “Si no se equilibra el poder interno, no hay relanzamiento que dure”.










