¡MILAGRO Y ALARMA EN LOS LABORATORIOS ARGENTINOS! NEURONAS CREADAS EN UN TUBO DE ENSAYO REVELAN LA “BOMBA” QUE DESARMA EL CEREBRO
Bajada: Un equipo argentino logró transformar piel en neuronas humanas y descubrió fallas que actúan como una bomba de tiempo en el Alzheimer hereditario. El hallazgo, con participación de **CIMETSA**, la **UBA** y la Fundación Instituto Leloir, promete tratamientos a medida pero también siembra preguntas inquietantes.
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En una mesa de laboratorio en Córdoba y Buenos Aires se produjo lo que muchos llaman un milagro científico y otros una advertencia cruda: científicos argentinos lograron crear neuronas humanas a partir de células de piel de un paciente con Alzheimer hereditario y, al mirarlas, encontraron señales de desastre. Las neuronas con la mutación **PS1 M146L** mostraron captación de calcio alterada y mitocondrias que funcionan mal, como si la célula tuviera la batería pinchada y el motor acelerado a la vez.
Los responsables del estudio —los equipos de **Carlos Wilson** y **Alfredo Cáceres** en **CIMETSA**, junto a **Luis Ignacio Brusco** y **Laura Morelli** en la **UBA** y el Instituto Leloir— publicaron sus resultados en Scientific Reports y no esconden la ambivalencia: esperanza para pacientes, alarma por lo que revelan las propias neuronas del afectado. Los hallazgos apuntan a que no todo se reduce a la clásica beta amiloide: vías alternativas entre retículo endoplásmico y mitocondria parecen ser la trampa mortal.
El drama es claro y cercano: aunque el Alzheimer familiar representa menos del 1% de los casos, su estudio directo en neuronas humanas permite observar el mecanismo desencadenante con una nitidez inédita. Los investigadores vieron aumento de estrés oxidativo e inflamación crónica en estas células, un cocktail que adelanta la muerte neuronal como si alguien apagara la luz de a poco. Para la comunidad científica argentina esto es un antes y un después; para las familias con historias heredadas, una mezcla de alivio y temor.
Ahora, el equipo ampliará la investigación a más pacientes y buscará fármacos que frenen ese “estado de alto metabolismo” que describen los autores. Es la promesa de una medicina personalizada que nace en la mesada del laboratorio porteño y cordobés, y que pone a la Argentina en el mapa mundial de la lucha contra las demencias. Pero la noticia también deja un sabor amargo: la ciencia muestra la bomba, y todavía falta el reloj que la detenga.




