La creciente compra de medios de comunicación por parte de multimillonarios genera cada vez más preocupación entre analistas y especialistas en democracia. Uno de ellos es Robert Reich, exsecretario de Trabajo de Estados Unidos, que advirtió que esta tendencia va más allá del simple prestigio: representa un mecanismo de poder capaz de influir en la opinión pública, moldear agendas y proteger intereses económicos.
“Los ultrarricos pueden ver a la democracia como una amenaza”
En su columna para The Guardian, Reich sostiene que muchos grandes empresarios perciben a la democracia como un riesgo para su patrimonio. Por eso buscan controlar medios que, aunque cada vez son menos, siguen teniendo enorme capacidad de fijar agenda.
Según el analista, ese control les permite:
- Suprimir o suavizar críticas,
- Desalentar presiones para aumentar impuestos a la riqueza,
- Moldear coberturas políticas a favor de sus intereses,
- Blindarse frente a gobiernos que puedan regularlos o sancionarlos.
Reich califica esta motivación como “pragmática y, algunos dirían, siniestra”.
El factor Trump: un presidente que castiga y premia
Reich recuerda que durante su segundo mandato, Donald Trump hizo uso del poder presidencial para favorecer medios aliados y castigar a quienes lo criticaban. En un clima así, los dueños de grandes fortunas ven a los medios como un escudo frente a posibles represalias políticas o regulatorias.
Casos concretos: Bezos, Amazon y conflictos de interés no mencionados
El exsecretario de Trabajo expone distintos ejemplos donde, según él, los conflictos de interés no fueron informados al público. Entre ellos:
- The Washington Post, propiedad de Jeff Bezos, defendió la demolición del ala este de la Casa Blanca para construir un salón de baile para Trump, sin aclarar que Amazon aportaba fondos al proyecto.
- El medio respaldó la compra de reactores nucleares por parte del Pentágono sin mencionar que Amazon tiene participación en X-energy, una empresa del rubro.
- También criticó la negativa de Washington DC a permitir autos autónomos, sin indicar que Amazon buscaba ingresar al mercado con su propia marca.
Para Reich, estas omisiones son “imperdonables”.
El caso Ellison y el desembarco en CBS
El texto también apunta a Larry Ellison, fundador de Oracle, cercano a Trump y participante de conversaciones para cuestionar las elecciones de 2020. En 2025, mientras la FCC evaluaba la fusión entre Oracle y Paramount Global por 8.000 millones de dólares, se produjeron hechos que, para Reich, evidencian tensiones internas:
- Directivos de CBS News y 60 Minutes renunciaron por temor a perder independencia editorial.
- Paramount pagó 16 millones de dólares para cerrar una demanda iniciada por Trump y luego canceló el programa de Stephen Colbert, uno de sus críticos.
- Semanas después, la FCC aprobó la fusión y David Ellison quedó como CEO del nuevo conglomerado Paramount Skydance, con control sobre CBS News.
En octubre, Ellison nombró como editora en jefe a Bari Weiss, periodista crítica del “woke”, sin experiencia en televisión. A comienzos de mes, 60 Minutes recortó una entrevista con Trump, eliminando pasajes comprometedores.
Un contraste con la CBS histórica
Reich evoca la época de figuras como Edward R. Murrow y Walter Cronkite, cuando CBS defendía su independencia y sus directivos respondían al interés público. Hoy, argumenta, es imposible saber cuánto se suaviza una crítica o cuánto se exagera una cobertura favorable.
Lo que sí se sabe, dice, es que los grandes dueños de medios —Musk, Bezos, Ellison, Murdoch— priorizan los negocios por encima de la información.
El riesgo mayor: una ciudadanía sin acceso a la verdad
En una democracia donde las grandes fortunas pueden enfrentar regulaciones, impuestos o pérdida de contratos estatales, el control de los medios se convierte en un instrumento decisivo. Para Reich, esta concentración amenaza la posibilidad de que la población acceda a información veraz y necesaria para votar de forma informada.
“La democracia muere en la oscuridad”, cita, recordando el lema de The Washington Post.
Qué propone Reich para frenar el avance del poder económico en los medios
El exsecretario plantea tres medidas claves:
1. Transparencia total de conflictos de interés
Los medios deben revelar siempre los vínculos comerciales que puedan influir en una cobertura.
2. Limitar adquisiciones de medios por parte de megacorporaciones
Autoridades regulatorias deberían impedir que dueños con intereses empresariales extensos compren grandes redacciones.
3. Fomentar y apoyar medios independientes
Reich destaca el modelo de The Guardian, que no depende de un solo propietario ni de grandes anunciantes.









