Conocía hombres por apps de citas, los dormía y los desvalijaba. Cuando la Policía fue a detenerla, ya estaba tras las rejas por otro golpe.
El caso parece sacado de una serie policial, pero ocurrió en el Conurbano bonaerense.
“Sofía”, una joven de 23 años, seducía a sus víctimas a través de una aplicación de citas, los drogaba y los robaba junto a una banda. Lo insólito: cuando los investigadores fueron a detenerla, ya estaba presa en Ezeiza por un robo casi idéntico.
Todo comenzó en abril, cuando un empresario de Pontevedra (Merlo) denunció haber sido víctima de una “viuda negra”. Contó que conoció a la chica en un bar de Ramos Mejía y que luego fueron a su casa. Allí, tras brindar con una copa, perdió el conocimiento por más de 12 horas.
Cuando despertó, su casa estaba patas para arriba y faltaba todo: dinero, relojes, celulares y objetos de valor.
La investigación del fiscal Pablo Masferrere, de la UFI N°2 de Morón, logró reconstruir la trampa. Las cámaras de seguridad captaron a los cómplices entrando a la vivienda apenas la víctima se durmió. Entre ellos, un joven de 20 años identificado como V.P.T., que fue detenido esta semana en Ituzaingó durante un allanamiento.
En el operativo, los policías secuestraron celulares, armas y chalecos de la ex Policía Metropolitana, además del auto Suzuki gris usado en los golpes.
Pero la sorpresa llegó cuando los agentes fueron a buscar a “Sofía” a su departamento en Ciudadela. No estaba. Ya dormía en una celda del penal de Ezeiza. La Justicia porteña la había detenido antes por otro caso calcado, en el que habría robado cerca de 20 mil dólares.
Fuentes judiciales detallaron que la joven actuaba con precisión: conquistaba a hombres con alto poder adquisitivo, los adormecía con una sustancia aún no identificada y luego, junto a sus cómplices, vaciaban la casa en cuestión de minutos.
El fiscal Masferrere confirmó que hay al menos tres detenidos más y que se analiza la posible participación de otros miembros de la organización. Mientras tanto, los peritos buscan determinar qué droga utilizaba la viuda negra para dormir a sus víctimas.
El caso sigue en manos de la Justicia de Morón.
Una historia de engaño, seducción y delito que ya tiene nombre propio: “Sofía”, la viuda negra que cayó en su propia red










