El magnate sacó los dientes y despachó una flota de guerra que mete miedo, liderada por el portaaviones Abraham Lincoln. En Teherán no se achican, ya hablan de “guerra” y amenazan con convertir las bases yanquis en un cementerio.
¡Arde el mundo y el botón rojo está más cerca que nunca! Donald Trump se cansó de las vueltas y mandó una “armada masiva” hacia Irán, una flota mucho más picante que la que mandó a Venezuela. El rubio no anduvo con chiquitas en sus redes: avisó que sus barcos se mueven con “rapidez y violencia” y que, si el régimen no se sienta a negociar ya mismo el tema nuclear, lo que se viene va a ser un baño de sangre peor que la famosa “Operación Martillo de Medianoche”.
En Teherán, el clima es de pánico y furia. El viceministro iraní ya soltó la bomba: para ellos, la guerra es “más probable que la negociación”. Están esperando el peor escenario y ya avisaron que cualquier base desde donde despegue un avión yanqui va a ser borrada del mapa. “Son objetivos al alcance”, tiraron los militares iraníes, desafiando al gigante del norte mientras el mundo reza para que no vuele todo por los aires.
La tensión es total porque Irán está prendido fuego por dentro. Con las calles regadas de sangre —se habla de hasta 6.000 muertos en las protestas según las ONG—, el régimen acusa a Trump y a Israel de armar el lío. Mientras tanto, el portaaviones Lincoln ya está en posición, cargado de aviones y misiles listos para el castigo. ¿Estamos ante el inicio de la Tercera Guerra Mundial? ¡El reloj del juicio final está en cuenta regresiva!









