ESCANDALO TOTAL EN GRAN HERMANO: CAMPANITA SE NEGO A IRSE, TUVIERON QUE MANDAR SEGURIDAD Y SE FUE LLORANDO POR LA PUERTA DE ATRAS
Bajada: La paraguaya Steffany “Campanita” Pereira fue expulsada del reality de Telefe tras una pelea violenta, pero se plantó y se negó a obedecer la orden de abandonar la casa. La situación escaló tanto que una oficial de seguridad femenina tuvo que ingresar al predio para sacarla a la fuerza.
El reality de Telefe vivió uno de sus momentos más explosivos y vergonzosos de toda la temporada. Steffany “Campanita” Pereira, la participante paraguaya que ya había protagonizado un escándalo cuando fue eliminada por el público y se negó a irse, volvió a hacer de las suyas. Esta vez, la producción de Gran Hermano Generación Dorada la expulsó junto a Danelik Galazán tras una pelea descomunal que casi termina a las piñas, y Campanita directamente se plantó: no se iba, y punto. La bronca en las redes fue inmediata y fulminante.
Todo empezó la noche anterior, cuando Campanita tomó las fotografías de los hijos de Solange Abraham y de Jennifer “Pincoya” Galvarini y las sacó de la habitación. Un gesto que prendió la mecha de un conflicto brutal. El encontronazo con Danelik Galazán casi termina en agresión física y Gran Hermano no tuvo piedad: las dos afuera, sin apelación posible. Mientras Danelik se retiró sin chistar por la puerta giratoria, Campanita explotó con todo: “Ay, no, amado. Ahora si que no me voy a ir. Me parece horrible. Nunca en mi vida agredí a nadie. Me parece muy injusto”.
Ni los intentos de su compañera Mariela Prieto, ni las advertencias del propio Gran Hermano de que su actitud podía perjudicar a la misma Prieto en el juego, lograron moverla un centímetro. Campanita se encerró en el confesionario y siguió con su descargo entre lágrimas, enumerando una lista de agravios que, según ella, nunca habían sido sancionados: le quitaron sus cosas, le tiraron su ramo de flores al tacho, le sacaron su tapete. “Siempre dijiste que no podías interferir, amado”, le reprochó directamente a Gran Hermano.
Sobre las fotos que desencadenaron el caos, la paraguaya tuvo su propia versión de los hechos: aseguró que las había guardado cuidadosamente y que solo quería hacer un intercambio con su maquillaje. “No arrugué, no hice nada con las cosas de nadie”, sostuvo. Y volvió a negar con firmeza que fuera capaz de llegar a la agresión física: “Una vez una chica me pegó y ni aún así le pegué yo. Nunca hice eso en mi vida”.
Los minutos pasaron y la situación seguía sin resolverse. El conductor Santiago del Moro ya había anticipado en vivo que había personal femenino de seguridad listo para intervenir si Campanita no acataba la orden. Y así fue: una oficial ingresó a la propiedad, habló largamente con ella y, finalmente, la convenció. Campanita se quebró en llanto, abrazó a la agente entre lágrimas y se fue por la puerta de atrás, fuera del aire. Humillante final para quien prometió que no se iría jamás.










