TITULAR: ¡ESCÁNDALO EN LAS PARRILLAS! EL CONSUMO DE CARNE CAE 10% Y EL ASADO SE CONVIERTE EN LUJO
BAJADA: Según el último informe la demanda de carne se desplomó entre enero y marzo y el consumo per cápita tocó el nivel más bajo en 20 años. Precios por las nubes y exportaciones voraces dejan a las mesas porteñas y del GBA vacías y a la gente con bronca.
CUERPO:
La foto es alarmante y huele a injusticia: entre enero y marzo los argentinos compraron 10% menos carne vacuna, según el reporte de **Ciccra**, y la disponibilidad por persona cayó a apenas 47,3 kilos al año, el guarismo más bajo en más de dos décadas. ¡Milagro no, saqueo sí! Mientras tanto las carnicerías suben los precios como si nada y las familias se privan del asado de los domingos.
La producción también está en retroceso: la faena total cayó y en el primer trimestre la oferta bajó alrededor de 5,1%, dejando al mercado con decenas de miles de toneladas menos. La industria achaca la caída a la sequía y las inundaciones que liquidaron hacienda, pero la sensación en los barrios es otra: los bolsillos no dan más y el mostrador es una cruel exhibición de lo que antes era popular y hoy es lujo.
Y como si fuera un combo macabro, las exportaciones siguen engordando: en lo que va del año los envíos al exterior crecieron con fuerza, presionando todavía más la oferta interna. Los precios en el mostrador aumentaron a ritmos que duplican a la inflación general; cortes populares como la carne picada pegaron saltos del 20% y la carnaza subió casi 18%. La ecuación es clara: menos carne en la mesa y más dólares para afuera.
En Buenos Aires y el Gran Buenos Aires la furia se palpa en las colas, en las redes y en las parrillas vacías. ¿Hasta cuándo vamos a tolerar que el asado deje de ser un derecho cultural para convertirse en un lujo? El drama social está servido y la bronca crece: vecinos piden respuestas y los carniceros se tapan con la excusa del mercado. ¡Terror en la parrilla porteña!








