El conductor FABIÁN DOMAN lanzó un furioso editorial y dejó al descubierto la hipocresía del discurso libertario sobre las universidades. Sus preguntas clavaron la duda: ¿privilegios para los que viven en Callao y Libertador y abandono para los del Conurbano?
FURIOSO, directo y sin concesiones, FABIÁN DOMAN agarró el micrófono y puso el foco sobre la bronca que genera en barrios populares la campaña contra las universidades nacionales. En vivo, desmontó con preguntas punzantes la teoría de que abrir facultades en el Conurbano fue un “beneficio para ñoquis”: “¿Por qué el que vive en Callao y Libertador tiene que tener más derechos que el que vive en Lanús?”, lanzó, haciendo estallar la lógica oficialista.
La intervención fue una bomba mediática: DOMAN acusó al discurso de la cúpula del poder de tener un sesgo clasista y antiperonista que excluye a la mitad del país. No tuvo pelos en la lengua: denunció agravios contra instituciones del conurbano bonaerense y defendió la igualdad de oportunidades como bandera innegociable. El tono fue de indignación y urgencia, como si alguien le hubiera encendido una luz roja a la Argentina.
La escena dejó a muchos en off side. Con ejemplos concretos —CALLAO Y LIBERTADOR versus LANÚS y LOMAS DE ZAMORA—, el periodista puso en crisis la doble moral política: “¿Por qué no hay ñoquis en la Facultad de Derecho de la UBA?”, preguntó, desafiando al relato oficial. La charla terminó con un cierre reivindicador: orgullo por las universidades que llegaron a los barrios populares y un mensaje clarísimo contra la discriminación social.
El editorial de DOMAN promete seguir resonando en plazas, aulas y cámaras: dejó expuesta una pelea que ya no es solo ideológica, sino de barrio contra barrio, de privilegio contra derecho. La grieta se sigue cocinando, y esta vez el termómetro lo clavó la tele.









