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Moria Casán y el defecto físico que no soporta: “¡Qué poco glam!”

LA VERDAD DESCALZA DE LA ONE: MORIA CASÁN REVELÓ EN VIVO EL ÚNICO DEFECTO DE SU CUERPO QUE NO PUEDE SOPORTAR Y SE NEGÓ A NOMBRARLO

Bajada: La diva más poderosa de la televisión argentina se quebró en vivo al confesar que hay una sola parte de su cuerpo que la avergüenza profundamente. Moria Casán mostró su lado más humano y arrancó carcajadas al negarse rotundamente a usar la palabra que define su molestia.

En pleno programa en vivo, con las cámaras encendidas y los panelistas atentos, Moria Casán soltó una bomba que nadie esperaba. La conductora de La mañana con Moria, por Eltrece, admitió frente a todo el país que hay un rincón de su cuerpo que no puede tolerar. El drama no tardó en explotar entre risas, pero el fondo del asunto era serio: La One tiene un sobrehueso en el pie, producto de años de sacrificio arriba de los escenarios, y su relación con esa realidad física es de amor-odio puro.

“Yo tengo un sobrehuesito mínimo, que me quedó y que me niego a decirle juanete”, disparó sin filtro la diva, mientras los panelistas estallaban en carcajadas. Para Moria, la sola palabra es un horror estético de dimensiones incalculables. Y el drama llegó a su punto máximo cuando confesó que en días húmedos el dichoso sobrehueso le late como un tambor. “Ayer me latía. ¡Qué poco glam!”, exclamó con una mezcla de indignación y humor que solo ella sabe ejecutar.

El origen de esta pequeña tragedia glamorosa tiene nombre y tiene historia. Moria fue bailarina de punta durante años, y su cuerpo cobró esa factura con total frialdad. Sin embargo, la diva fue rápida en aclarar que sus pies siguen siendo una obra de arte certificada por su propia podóloga. “Tenés los pies como una niña, como una adolescente; lo único que tenés es esto mínimo”, le dijo la especialista. La One lo contó con orgullo apenas disimulado.

El momento más explosivo de la tarde llegó cuando el doctor Guillermo Capuya, con toda la buena intención del mundo, intentó ayudar a Moria ofreciéndole un término más sofisticado para su condición. “Sé paqueta, decile hallux valgus, que es el nombre correcto”, sugirió el médico. La respuesta de Moria fue devastadora y fulminante: “No, me da a vulva”. El estudio se vino abajo. La One, una vez más, ganó sin despeinarse.

Como si todo esto fuera poco, la conductora aprovechó para fijar postura ante el mundo entero y declarar que existen dos palabras malditas que ninguna persona coqueta debería pronunciar jamás: papada y juanetes. Con esa sentencia, Moria Casán cerró el debate, puso en su lugar a la ciencia médica y demostró, una vez más, que ser La One no es un título: es un estilo de vida.

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