EL EX GRAN HERMANO QUE LO CONFESÓ TODO: SEXO POR TECHO, ONLYFANS Y UNA OFERTA BIZARRA QUE LO DEJÓ SIN PALABRAS
El Negro Onty, el primer eliminado de Gran Hermano 2023, abrió su corazón —y su historial más oscuro— en una entrevista que nadie esperaba. De dormir en la terminal de Retiro a cobrar por videollamadas subidas de tono: la historia que sacude al mundo del espectáculo.
Esteban Hernán Ontivero, conocido en todo el país como el Negro Onty, se convirtió en la comidilla de las redes después de una entrevista explosiva en el canal de streaming Lina TV. Sin filtros, sin vergüenza y con una sinceridad que dejó helado al conductor, el cordobés relató cómo la fama instantánea del reality más famoso de la Argentina se convirtió en una pesadilla económica apenas se apagaron las cámaras.
La caída fue brutal. Tras su salida de la casa de Gran Hermano 2023 —fue el primer eliminado de esa edición— Ontivero llegó a Buenos Aires con los bolsillos vacíos y la cabeza llena de sueños. La realidad porteña lo golpeó sin piedad: pasó noches enteras en la terminal de Retiro, sin un peso, sin un techo propio. Para sobrevivir, aceptó propuestas de alojamiento a cambio de favores sexuales. “Paraba un tiempo en una casa, después otra casa y otra casa, porque había que administrar el dinero”, reconoció sin inmutarse.
En ese contexto desesperado, el Negro Onty recurrió a OnlyFans como tabla de salvación. “Abrí el OnlyFans porque me hacía falta plata rápida y la hice”, admitió entre risas nerviosas. Sin embargo, la experiencia lo marcó de por vida. Relató que los pedidos de los usuarios no tenían límite: “Lo que pasa es que el morbo no termina nunca, porque un día te piden algo y después lo quieren más, y después lo quieren más. Loco, hasta dónde llega la mente humana”. Entre las propuestas más perturbadoras, un usuario le ofreció doscientas mil pesos para que se masturbara en el bidet con ropa deportiva y una gorra puesta. Le transfirió la mitad por adelantado. Onty cortó a los tres segundos… pero no devolvió ni un centavo.
Como si todo eso fuera poco, mientras Ontivero luchaba por sobrevivir en el anonimato porteño, su expareja Tania Elizabeth Aguilera lo denunció públicamente como padre abandónico justo en el momento en que él estaba aislado adentro de la casa. El escándalo explotó en redes y destruyó su imagen. Pero la Justicia cordobesa le dio una revancha épica: una prueba de ADN demostró que no era el padre del hijo de Aguilera, y el tribunal la condenó a pagarle 1.300.000 pesos por daño moral más 528.000 pesos para tratamientos psicológicos. El fallo además fue publicado en el sitio oficial del Poder Judicial de Córdoba. Justicia poética, pura y dura.
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