ESCANDALO EN MASTERCHEF: EL PURE DE PABLO MIGLIORE CASI MANDA AL JURY AL HOSPITAL CON UNA ESPECIA PELIGROSISIMA
Copete: El exarquero metió tanta nuez moscada en su puré que el mismísimo Germán Martitegui se sintió mal en plena devolución. Alucinaciones, taquicardia y desorientación: la lista de síntomas que heló la sangre en el estudio de Telefe.
El programa más picante de la tele argentina volvió a explotar, pero esta vez el peligro no vino de un mal corte de carne ni de un postre quemado. Pablo Migliore, el exarquero de mil batallas que ahora se mide en los fogones de MasterChef Celebrity, estuvo a punto de mandar al jurado a la guardia con un puré de papa y boniato cargado hasta el techo de nuez moscada. El primero en levantar la voz de alarma fue el durísimo Germán Martitegui, que apenas probó el plato lanzó la frase que paralizó el estudio: “No me siento bien. Tiene mucha nuez moscada. Es peligrosa tanta nuez moscada.”
La cosa no quedó ahí. Damián Betular, que nunca pierde la calma, sacó el teléfono y buscó los efectos del consumo excesivo de la especia. Lo que leyó en voz alta dejó a todos con la boca abierta: “Alucinaciones, confusión, desorientación, euforia, ansiedad, taquicardia y somnolencia intensa.” Wanda Nara no podía creer lo que escuchaba, y Migliore, fiel a su estilo, le bajó el precio a la situación con un “Llamemos al 911” que arrancó las carcajadas del estudio. Bronca, susto y humor en dosis iguales.
Pero la noche de Migliore ya venía con el karma en contra desde antes de encender el fuego. El jurado, en una jugada tan cruel como televisivamente genial, ordenó que cada participante intercambiara su canasta de ingredientes con el de al lado. Sin anestesia y sin derecho a reclamo. Martitegui fue lapidario: “No quiero cuestionamientos, ni alegatos ni caras largas.” El exfutbolista terminó con la canasta de La China Ansa, pero sin la mozzarella que necesitaba para su plan original de milanesa a la napolitana. Tuvo que improvisar, y lo que salió de esa improvisación fue, justamente, el puré del escándalo.
La devolución tampoco le perdonó nada al resto del plato. Betular le reconoció que la milanesa de entraña estaba bien cocida, pero le clavó el cuchillo donde más duele: “Tanto trabajo con el apanado y le ponés una salsa arriba. Si no es napolitana, humedecés el apanado.” Como si fuera poco, Maru Botana remató con la contundencia de siempre al probar el puré: “A mí no me gusta nada el puré con grumos. Tiene que quedar como una nube.” Migliore salió a defender su preparación y argumentó que buscaba la textura rústica de un bodegón porteño, pero la noche claramente no fue la suya.
La nuez moscada, esa especia que todos tienen en la alacena y casi nadie usa en cantidad, esconde un lado oscuro que pocos conocen. En dosis elevadas puede provocar desde mareos y palpitaciones hasta alteraciones de la percepción, y los médicos advierten que ante cualquier síntoma intenso hay que consultar de inmediato. Migliore, por suerte, se quedó sin mozzarella y no sin jurado. Esta vez.










