BOMBAZO CULTURAL: PIMPINELA TENDRÁ SU PROPIA PELICULA Y PROMETE REVELAR LOS SECRETOS MAS EXPLOSIVOS DE SU HISTORIA
Los hermanos de oro del drama romántico argentino van a la pantalla grande. La biopic que nadie esperaba ya tiene fecha, directora y una historia que va a hacer llorar a más de uno.
Lucía Galán y Joaquín Galán lo hicieron de nuevo. Los hermanos que durante más de cuatro décadas le pusieron música a las peleas de pareja, a las traiciones y a los amores imposibles de millones de latinoamericanos acaban de confirmar lo que pocos se animaban a imaginar: habrá película. Se llama Pimpinela, el origen de la leyenda, y promete ser el evento cinematográfico más emotivo y esperado de 2027.
El anuncio sacudió las redes como un baldazo de agua fría. Desde la cuenta oficial del dúo en Instagram, los propios Lucía y Joaquín compartieron las fotos del momento exacto en que firmaron el contrato de producción, rodeados de su equipo creativo y con un fondo que lo dice todo: discos de oro, platino y diamante colgados en la pared como trofeos de una guerra ganada canción por canción. “Después de algunas décadas contando historias a través de nuestras canciones llegó el momento de contar la nuestra en pantalla grande”, escribieron, y el mensaje corrió como reguero de pólvora entre sus fanáticos de CABA, el GBA y toda América Latina.
Detrás de las cámaras estará una crack del cine argentino: Lorena Muñoz, la misma directora que le arrancó lágrimas al público con Gilda, no me arrepiento de este amor y El Potro, lo mejor del amor. Nada de improvisar: la mujer sabe exactamente cómo transformar una vida real en épica cinematográfica. El guion correrá por cuenta de Mario Segade, reconocido por series de culto como El puntero y Epitafios. La producción, mientras tanto, es un dream team que reúne a Fam Contenidos, Sipur Studios, Costes Studio y Loishka, una combinación que pone los pelos de punta.
La película no va a arrancar desde cualquier lado: va a meterse de lleno en la infancia de los Galán, hijos de inmigrantes españoles que crecieron entre Recoleta y San Telmo, los barrios más con historia de Buenos Aires. El padre de ambos era gastronómico y frecuentaba El Palacio de la Papa Frita sobre la avenida Corrientes; la madre, una modista de alta costura. Joaquín, antes de ser el Joaquín que todos conocen, tocaba rock influenciado por Los Beatles y estudiaba Ciencias Económicas. Nada hacía prever lo que vendría.
Lo que vendría fueron más de 40 años de carrera, 24 discos, 40 millones de álbumes vendidos en todo el mundo, presentaciones en el mismísimo Madison Square Garden y canciones traducidas al inglés, italiano y portugués. La pregunta que quema: ¿quiénes van a interpretar a Lucía y Joaquín en la pantalla grande? Todavía no hay nombres confirmados, y eso, queridos lectores, es el misterio que va a tener al mundo del espectáculo argentino hablando por meses.










