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Valentín Yankelevich ganó en TC2000 y Cris Morena lloró de orgullo

LÁGRIMAS, MOTOR Y AMOR: CRIS MORENA SE QUEBRÓ DE EMOCIÓN ANTE EL TRIUNFO HISTÓRICO DE SU NIETO VALENTÍN EN EL TC2000

Valentín Yankelevich hizo historia al volante y le dedicó la victoria más importante de su vida a su mamá Romina Yan, fallecida en 2010. Cris Morena no pudo contenerse y explotó de orgullo en las redes con un mensaje que hizo llorar a todo el país.

El domingo fue una jornada que quedará grabada para siempre en la historia del automovilismo argentino y en el corazón de una familia que conoce bien el dolor. Valentín Yankelevich, de apenas 23 años, cruzó la meta en primer lugar en el autódromo Parque Ciudad de General Roca al volante de un Toyota Corolla Cross GR-S del equipo Toyota Gazoo Racing, y se consagró campeón de su primera victoria en el TC2000, en su temporada debut. Pero lo que verdaderamente partió el alma de los que lo vieron fue lo que pasó antes de que sonara el motor: el joven le habló a su madre muerta antes de arrancar.

“Por favor, vamos, es nuestro momento”, le susurró Valentín a Romina Yan durante la vuelta previa a la largada. Romina, actriz recordada y querida por toda la Argentina, murió en 2010 dejando a su hijo con apenas siete años. Más de quince años después, ese pibe se paró en el podio y la buscó en el cielo. Cuando faltaban tres vueltas para la bandera a cuadros, volvió a pedirle: “Por favor, no me abandones, vamos que llegamos.” Y llegaron juntos.

La reacción de Cris Morena no se hizo esperar. La creadora de Chiquititas y Casi Ángeles, abuela del piloto, publicó en su Instagram un mensaje que detonó las emociones de más de 22.000 personas en cuestión de horas. “¡¡Maravilloso nietito queridooo!! Qué alegría más grande verte alcanzar este sueño… ¡Tu primera victoria en el TC2000 es apenas el comienzo de todo lo que viene! Te amo y te admiro muchísimo… ¡Felicitaciones, campeón!”, escribió la productora, con los sentimientos completamente a flor de piel. Los comentarios de sus seguidores no tardaron en llegar: “Ro siempre está cerquita de él”, “El hijo y nieto de todo un país”, “Lo vi y me emocioné”, fueron algunas de las reacciones que coparon la publicación.

Pero detrás de este triunfo hay mucho más que velocidad y adrenalina. Valentín arrastra un pasado durísimo: hace apenas unas semanas dio un testimonio devastador contra su propio padre, describiendo situaciones de violencia que vivió de chico. Fue su abuelo Gustavo Yankelevich quien, en un momento clave, le preguntó qué era lo que realmente lo hacía feliz, y esa conversación lo llevó derecho a las pistas. Hoy, ese pibe que “era un infierno” en casa encontró en el automovilismo su lugar en el mundo. Y lo demostró con el pie en el acelerador y el nombre de su mamá en los labios.

“Era importante para mí demostrarme a mí mismo que me merezco estar donde estoy, que me merezco el lugar, que no tengo solo un apellido”, confesó Valentín después de la carrera. Una frase que vale más que cualquier trofeo y que resume, en pocas palabras, la historia de un joven que decidió escribir su propio destino, a toda velocidad y con el alma entera.

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